miércoles, 16 de octubre de 2013

La Casa de Hades- XVI Percy

XVI
PERCY


PERCY PENSO QUE ESTABA ALUCINANDO Simplemente no era posible que una enorme figura plateada pudiera caer del cielo y pisar a Kelli, y seguir pisoteándola hasta volverla un montón de polvo de monstruo. Pero eso es exactamente lo que pasó. El Titán tenía tres metros de alto, con el pelo revuelto de color plata como Einstein, ojos plateados y musculosos brazos que sobresalian de un uniforme rasgado de conserje color azul. Llevaba en la mano una enorme escoba. Su etiqueta con su nombre, aunque parezca increíble, decía BOB.
Annabeth gritó y trató de arrastrarse lejos, pero el conserje gigante no estaba interesado en ella. Se volvió hacia las dos restantes empusas, que estaba de pie sobre Percy.

Una de ellas era tan tonta como para atacar. Se lanzó con la velocidad de un tigre, pero ella nunca tuvo una oportunidad, la punta de lanza que sobresalía del extremo de la escoba de Bob, con un solo golpe mortal, la cortó y se hizo polvo. El último vampiro trató de correr. Bob lanzó su escoba como un boomerang era algo así como una escooberang? Cortó el vampiro y regresó a la mano de Bob.
—Barrer—El Titán sonrió con placer e hizo un baile de la victoria. —Barrer, barrer, barrer.
Percy no podía hablar, él no se atrevía a creer que algo bueno había sucedido Annabeth observó conmocionada.
—¿C-cómo...? —tartamudeó.
—Percy me llamo— el conserje dijo alegremente. —Sí, lo hizo.
Annabeth se arrastró un poco más lejos. Su brazo estaba sangrando mucho.       — ¿Te llamó? Él espera ¿Tu eres Bob? ¿El Bob?
El conserje frunció el ceño cuando vio las heridas de Annabeth. —Owie.
Annabeth se estremeció mientras se arrodillaba a su lado.
—Está bien— dijo Percy, aún aturdido por el dolor. — él es amable.
Recordó cuando había conoció a Bob. El Titán había curado la herida grave en el hombro de Percy con sólo tocarlo. Efectivamente, el conserje tocó el antebrazo de Annabeth y lo enmendó inmediatamente.
Bob rió, satisfecho de sí mismo, y luego saltó a Percy, sanó su cuello y  brazo sangrantes. Las manos del Titán fueron sorprendentemente cálidas y suaves.
—Mucho mejor— Bob declaró, arrugando sus misteriosos ojos de plata  con placer. —Yo soy Bob, el amigo de Percy.
—Eh... sí—consiguió Percy. —Gracias por la ayuda, Bob. Es muy bueno verte de nuevo.
— ¡Sí! — el conserje estuvo de acuerdo. —Bob. Ese soy yo. Bob, Bob, Bob. Caminó alrededor, obviamente complacido con su nombre. —Estoy ayudando. Escuché mi nombre arriba, en el palacio de Hades, nadie llama a Bob a menos que haya un desastre. Bob, barre estos huesos Bob, limpia estas almas torturadas Bob, un zombi explotó en el comedor.
Percy y Annabeth se dieron una mirada de asombro, pero no tenían explicación.
—Entonces oí a mi amigo llamando— El Titán sonrió. — Percy dijo, ¡Bob!
Agarró el brazo de Percy y lo levantó de un salto.
—Eso es impresionante— dijo Percy. —En serio. Pero, ¿cómo lo hiciste?
—Oh, habrá tiempo para hablar más tarde.- La expresión de Bob se puso seria. —Tenemos que irnos antes de que te encuentren, ellos están llegando. Sí, por supuesto.
— ¿Ellos? — Preguntó Annabeth.
Percy escaneó el horizonte. No vio monstruos aproximándose - nada solo el páramo gris marcado.

—Sí—convino Bob—Pero Bob conoce un camino. ¡Vamos, amigos! ¡nos divertiremos!

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